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07-09-2006 / Nueva ley concursal mejorará acceso al crédito y debilitará cultura del no pago

Fuente: Búsqueda, p. 21.

Entrevista al Dr. Ricardo Olivera García a propósito del Proyecto de Ley de Reforma Concursal 

    

Nueva ley concursal mejorará acceso al crédito de las firmas y debilitará la cultura empresarial del no pago, dijo Olivera García

La reforma de la normativa concursal que impulsa el gobierno facilitará el acceso al crédito para las empresas, "valorizará" las unidades productivas que enfren-ten dificultades financieras y contribuirá a mejorar la “cultura empresarial”, dijo a Búsqueda el experto Ricardo Olivera García, que participó en la elaboración del proyecto.

La iniciativa sobre “Legislación concursal y reorganización empre-sarial”, enviada al Parlamento el 21 de agosto, prevé un único procedimiento concursal para las firmas con problemas financieros que consta de tres

etapas: la declaración del concurso y la negociación de un acuerdo de pago con los acreedores; la subasta en bloque de la empresa en caso de que no se logre un arreglo; y, por último, la venta en partes de la compañía insolvente. 

El proyecto incluye una serie de incentivos para la declaración de concurso, tanto para el deudor como para los acreedores, con el fin de encontrar una solución antes de que se agrave la situación de la empresa en crisis.

Olivera García estimó que una vez que la reforma entre en vigor se presentarán a concurso una mayor cantidad de firmas y que además se producirán más acuerdos privados, extraconcursales, planteados en “términos más razonables y equilibrados”.

El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, expresó el miércoles 30 en Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de Diputados su deseo de que ese proyecto “tenga el tratamiento parlamentario más rápido posible” y se refirió a esa reforma como un paso “fundamental para el país para consolidar el clima de negocios” e “incrementar su inversión”.

Crédito. Para Olivera García, la legislación concursal vigente lleva a un funcionamiento “patológico” del sistema que “perjudica al crédito, desinteresa a los acreedores y hacer perder valor” a la economía rompiendo además con las “relaciones de carácter comercial, laboral y tributario”.

A su juicio, el proyecto de reforma concursal “no va a impedir que sucedan las crisis empresariales” pero permitirá “manejar” dicha situación de modo que “todos los intereses en juego tengan la mejor satisfacción posible”.

El experto consideró que el régimen concursal propuesto “valorizará las estructuras empresariales” y, en consecuencia, “va a mejorar el acceso al crédito” de las firmas. Explicó que ello sucederá porque aumentará el “interés” de los acreedores por encontrar una solución que haga subsistir a la empresa en problemas y tener mayores posibilidades de cobro. Indicó que hoy eso no ocurre, sino que el sistema genera un “alejamiento de los acreedores” que en muchos casos registran una “pérdida por el crédito otorgado” desinteresándose del “resultado” que pueda tener la firma deudora.

El abogado añadió que otro elemento que permite valorizar a la unidad productiva es la posibilidad prevista en el proyecto de “transferir en marcha” la empresa en dificultades como vía de solución. Explicó que, con la firma en funcionamiento, ésta tendrá mayores posibilidades de recibir crédito que en la situación actual, donde su valor está dado exclusivamente por las garantías reales que ofrece. 

Cultura empresarial. Para Olivera García, el nuevo marco concursal que analiza el Parlamento no va a “transformar negocios malos en negocios buenos (...) porque eso es una realidad que trasciende a las leyes” que se aprueben. Sin embargo, opinó que el proyecto propuesto ayudará a “crear entornos” donde las “realidades económicas sean más evidentes” y no se “creen privilegios artificiales por mal funcionamiento de regímenes jurídicos” en función de los cuales se “deforme la cultura de los empresarios”.

El especialista consideró que la reforma apunta a un “manejo” de fuerzas “equilibrado” que protege a “cada uno de los agentes económicos” lo cual permite, a su juicio, que “cada uno tome las mejores decisiones posibles y se acostumbre culturalmente” a actuar de esa forma.

Además, señaló que el proyecto “debilita la postura del deudor” que especula con el “no pago” porque prevé mecanismos que pueden terminar “incluso con el desplazamiento del propio deudor de la conducción de la empresa”.

Riesgos. Olivera García sostuvo que la reforma concursal “privilegia el mantenimiento de las unidades productivas”, lo que al mismo tiempo funciona como “mecanismo de protección de la fuente de trabajo”.

Además de privilegiar el cobro de los haberes laborales se prevé la posibilidad de que los trabajadores organizados en una cooperativa capitalicen la firma con sus créditos ofreciendo una “opción razonable” para el mantenimiento de la empresa y la fuente de trabajo, señaló.

El experto observó que dicho mecanismo “debe utilizarse con mucha prudencia y ponderación” para no perjudicar la recuperación de los créditos por parte de los acreedores. Alertó que de lo contrario “puede haber un riesgo” de estar creando (mediante la transferencia de la propiedad de la firma a la cooperativa) “algo que nace mal” y con ello “el germen de una crisis futura”. Agregó que ese punto del proyecto “puede dar lugar a que se politice” lo que, opinó, “sería lamentable” ya que de esa forma se estaría “tomando decisiones menos eficientes”. “El centro de la cuestión es que los proyectos demuestren viabilidad en el tiempo, si no, estaremos creando potencialmente una nueva dificultad hacia el futuro”, recalcó.